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Sanarme

El camino a la sanación

Antes que nada, no estás solo. Dos de cada tres hemos vivido ACEs.

Segundo, es importante entender que las ACEs que vivimos de niños, posiblemente impactan la manera en la que funcionamos hoy.

Las maneras en la que nuestro cuerpo y cerebro se adaptan para protegernos de niños, muy a menudo influyen en nuestro cuerpo y cerebro de adultos.

Mirando hacia el futuro

Lo bueno es que somos resilientes y podemos sanar. El primer paso es entender cómo las ACEs, o la adversidad infantil nos puede haber impactado, incluso de maneras que no conocíamos antes.

El siguiente paso es usar estrategias, prácticas saludables, rutinas, y herramientas para reconfigurar nuestro cerebro y nuestro cuerpo.

Disfruta el proceso

Como las ACEs y el estrés tóxico muy a menudo se meten en muchos aspectos de nuestras vidas, sanar, para la mayoría de nosotros, es un proceso, no un destino. Para algunos, las barreras para sanar son todavía mayores a causa del racismo, discriminación, la pobreza, y otros factores. Si vivimos en algún lugar donde nos sintamos inseguros, o donde no existen las oportunidades, esto puede hacer que nuestro camino hacia la sanación sea más difícil.

Lo bueno es que tú puedes dar el primer paso aquí mismo.

Da los primeros pasos

Así como la historia de ACEs es diferente para cada uno, el camino para sanar también es diferente para cada uno. Y posiblemente algunos de nosotros queramos consultar a un doctor o a un profesional de salud mental para que nos ayude en este camino.

Posiblemente pensemos que el cuidado personal es muy simple como para hacer una diferencia, pero está científicamente comprobado que estas herramientas son muy poderosas para nuestro cuerpo y nuestro cerebro. Pueden mejorar nuestro estado de ánimo, perspectiva, salud, capacidad de pensar y cómo nos relacionamos con los demás, especialmente cuando se usan regularmente.

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