EN LA MIRA
Oprah Winfrey y la Dra. Nadine Burke Harris hablan acerca de ACEs.
EN LA MIRA
Las Fiestas Pueden Ser Dolorosas
Ningún niño es demasiado joven como para verse afectado por ACEs. Los bebés son más vulnerables que cualquier otro grupo de personas. Sus cerebros se están desarrollando rápidamente a través de cada nueva experiencia y encuentro. ACEs y el estrés tóxico pueden interrumpir el desarrollo, además de muchos otros efectos negativos, mientras que los bebés y los niños chiquitos crecen, especialmente si no están rodeados de relaciones y ambientes sanos y enriquecedores.
Para más información acerca de ACEs y la crianza positiva de niños en edades de 0 a 5, revise este kit de herramientas gratuito y descargable. Una colaboración con la American Society for the Positive Care of Children:
We All Have a Number Story: Your Child’s First Chapters (PDF)
Las ACEs pueden ser impactantes, aún si no parece que están causando daño en el momento. Cuando los niños no tienen sus necesidades satisfechas a lo largo de un período de tiempo, pueden demostrar una falta de enfoque e inhabilidad para concentrarse que puede ser lo suficientemente seria para resultar en un diagnóstico de TDA. Cuando los niños presencian violencia interpersonal entre los adultos, pueden desarrollar asma. Cuando un proveedor de cuidado se enoja y explota frecuentemente, gritando y con una falta de control emocional, aún sin ningún contacto, el resultado puede ser tan dañino para los niños a nivel biológico, como el abuso físico.
Cuando las situaciones en el presente son abrumadoras y están fuera de nuestro control, pueden activar sentimientos similares a los traumas del pasado. Como padres con ACEs, es probable que sintamos como que las cosas fueron demasiado, o que estuvieron fuera de nuestro control mientras que estábamos creciendo. Identificar y reconocer estos sentimientos es un primer paso muy importante. Después podemos tomar algo de tiempo para enfocarnos en las cosas que sí podemos controlar.
Dedicarle demasiado tiempo a la incertidumbre y a la falta de control puede hacer que las situaciones estresantes se vuelven traumáticas. La clave es desarmar las cosas en pasos fáciles que podamos controlar para reducir nuestras hormonas del estrés. A veces lo que podemos controlar es muy pequeño. Quizás sea tan sencillo cómo enfocarnos en nuestra respiración. Pasa algo de tiempo en la naturaleza. Una rutina sólida de sueño. Encuentra maneras para moverte todos los días. Consume alimentos nutritivos . Habla con un amigo. De ser posible, conéctate con un profesional de la salud mental.Escoge una cosa para empezar, algo que esté a tu alcance hoy mismo.
Como padres con ACEs es más probable que lidiemos con nuestras propias consecuencias de salud física y mental. También estaremos más propensos a explotar verbalmente, o a tener más dificultades para controlar nuestros impulsos, especialmente cuando nos estamos sintiendo abrumados, cuando estamos lidiando con estrés muy intenso, la pandemia, estrés económico, estrés de trabajo, y encima de todo retos con nuestros niños, puede ser que lleguemos hasta el borde de nuestras habilidades para lidiar. Hay recursos disponibles para ayudarnos con las crisis en cualquier momento. Pedir ayuda es una señal de fortaleza y resiliencia.
También nos podemos agraciar mientras rompemos ciclos y descubrimos nuevas formas de criar. Eso no es nada fácil, y quizá sintamos que no tenemos un camino determinado. Las comunidades y los recursos que comparten consejos y habilidades de crianza positiva pueden ayudar. Descubra más en este Centro de Recursos para la Paternidad de American SPCC.
Para aprender más acerca de la crianza con ACEs, y para conectarte con una comunidad que ofrezca apoyo e información, dale un vistazo la Comunidad de Crianza con ACEs de las Experiencias Positivas y Adversas de la Niñez (PACES Connection, por sus siglas en inglés).
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