Your Number Story

Ayuda
a mis niños

Preguntas frecuentes acerca de la crianza de niños con ACEs.

Preguntas frecuentes para criar a niños con ACEs

Aprender acerca de ACEs nos puede equipar para cuidar mejor a nuestros niños y sus necesidades. A continuación hay algunas preguntas comunes que los proveedores de cuidado tienen acerca de ACES, los niños, y la crianza.

Ningún niño es demasiado joven como para verse afectado por ACEs. Los bebés son más vulnerables que cualquier otro grupo de personas. Sus cerebros se están desarrollando rápidamente a través de cada nueva experiencia y encuentro. ACEs y el estrés tóxico pueden interrumpir el desarrollo, además de muchos otros efectos negativos, mientras que los bebés y los niños chiquitos crecen, especialmente si no están rodeados de relaciones y ambientes sanos y enriquecedores.

Las ACEs pueden ser impactantes, aún si no parece que están causando daño en el momento. Cuando los niños no tienen sus necesidades satisfechas a lo largo de un período de tiempo, pueden demostrar una falta de enfoque e inhabilidad para concentrarse que puede ser lo suficientemente seria para resultar en un diagnóstico de TDA. Cuando los niños presencian violencia interpersonal entre los adultos, pueden desarrollar asma. Cuando un proveedor de cuidado se enoja y explota frecuentemente, gritando y con una falta de control emocional, aún sin ningún contacto, el resultado puede ser tan dañino para los niños a nivel biológico, como el abuso físico.

Podemos hablar con nuestros doctores. Hablar con nuestros doctores, o con los pediatras de nuestros niños acerca de su historial ACE, junto con cualquier otra preocupación acerca de la salud de nuestros niños, puede ayudarles a proporcionarle a nuestras familias cuidado más efectivo. Nuestros doctores pueden abogar por nosotros y los miembros importantes de nuestros equipos de apoyo, especialmente si saben y entienden la situación de nuestra familia.

Nuestros doctores pueden proporcionar evaluaciones formales, para nosotros y para nuestros niños, siempre y cuando sea apropiado, para ACEs, retos del desarrollo, condiciones de salud del comportamiento, violencia interpersonal, abuso de sustancias, u otros problemas o condiciones. Nos pueden ayudar con (o referirnos a alguien que nos ayude para) muchas dificultades de nuestras propias adversidades de la niñez, que nos preocupa que podrían estar afectando el bienestar de nuestros niños ahora mismo.

También puede ser de mucha ayuda hablar con los maestros o consejeros de nuestros niños, o cualquier otro adulto de confianza en sus vidas, para que puedan ayudarnos a atender las necesidades de nuestros niños y proporcionarles el mejor apoyo posible.

No olvidemos que en muchos estados y territorios de los Estados Unidos, por ley, la mayoría de la gente que trabaja con niños tiene que reportar a los servicios de protección infantil, o a las autoridades, cualquier abuso o negligencia hacia los niños del que se sepa o se sospeche.
Aunque las 10 ACEs originales son las mismas para todas las edades, hay algunas herramientas diferentes que están disponibles para explorar el historial ACE de nuestros niño o adolescente.Estas herramientas incluyen factores de riesgo adicionales para estrés tóxico, como el acoso y la discriminación. Aprende más aquí.
Cuando las situaciones en el presente son abrumadoras y están fuera de nuestro control, pueden activar sentimientos similares a los traumas del pasado. Como padres con ACEs, es probable que sintamos como que las cosas fueron demasiado, o que estuvieron fuera de nuestro control mientras que estábamos creciendo. Identificar y reconocer estos sentimientos es un primer paso muy importante. Después podemos tomar algo de tiempo para enfocarnos en las cosas que sí podemos controlar. Dedicarle demasiado tiempo a la incertidumbre y a la falta de control puede hacer que las situaciones estresantes se vuelven traumáticas. La clave es desarmar las cosas en pasos fáciles que podamos controlar para reducir nuestras hormonas del estrés. A veces lo que podemos controlar es muy pequeño. Quizás sea tan sencillo cómo enfocarnos en nuestra respiración. Pasa algo de tiempo en la naturaleza. Una rutina sólida de sueño. Encuentra maneras para moverte todos los días. Consume alimentos nutritivos . Habla con un amigo. De ser posible, conéctate con un profesional de la salud mental.Escoge una cosa para empezar, algo que esté a tu alcance hoy mismo.

Como padres con ACEs es más probable que lidiemos con nuestras propias consecuencias de salud física y mental. También estaremos más propensos a explotar verbalmente, o a tener más dificultades para controlar nuestros impulsos, especialmente cuando nos estamos sintiendo abrumados, cuando estamos lidiando con estrés muy intenso, la pandemia, estrés económico, estrés de trabajo, y encima de todo retos con nuestros niños, puede ser que lleguemos hasta el borde de nuestras habilidades para lidiar. Hay recursos disponibles para ayudarnos con las crisis en cualquier momento. Pedir ayuda es una señal de fortaleza y resiliencia.

Para aprender más acerca de la crianza con ACEs, y para conectarte con una comunidad que ofrezca apoyo e información, dale un vistazo la Comunidad de Crianza con ACEs de las Experiencias Positivas y Adversas de la Niñez (PACES Connection, por sus siglas en inglés).