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Cómo empezar a practicar la gratitud (y por qué)

la gratitud

La palabra “gratitud” puede ser complicada para los que hemos sufrido adversidades o traumas de la niñez. Quizá pensemos que se trata de mostrar una sonrisa falsa para ocultar el dolor, o un muro feliz de Instagram donde todos son momentos increíbles.

 

La verdad es que la gratitud va mucho más allá y es una elección más activa de lo que piensas.

 

¿Qué es la gratitud?

 

El hermano David Steindl-Rast, un renombrado académico interreligioso y fundador de “A Network for Grateful Living” Una Red Para Vivir En Gratitud  (que pasó su adolescencia en Austria durante la ocupación de los nazis), dice: “No es la felicidad lo que nos hace agradecidos, es el agradecimiento lo que nos hace felices”.

 

Aunque parezca una contradicción, cuando piensas en las personas en tu vida, quizá esto te parezca verdad. Probablemente conoces a alguien que parece tenerlo todo, pero que nunca es feliz. Y es posible que también conozcas a alguien que al parecer siempre tiene dificultades, y que aún así, siempre está (auténticamente) feliz pase lo que pase.

 

Está demostrado que la gratitud no tiene nada que ver con las cosas que tenemos o lo felices que somos. La gratitud es la manera en la que decidimos ver la vida. (PD: esto es algo que Oprah dijo en su plática con la Dra. Nadine Burke Harris, Cirujano General de California).

 

Está demostrado que la gratitud no tiene nada que ver con las cosas que tenemos o lo felices que somos. La gratitud es la manera en la que decidimos ver la vida.

 

Parte de desarrollar esa gratitud es apreciar todo lo bueno que nos rodea (no te pierdas el inspirador video del hermano David, “Un día de agradecimiento” para ver un ejemplo de esto). Pero también es importante estar conscientes de lo que sucede en nuestro interior.

 

La práctica interna de la gratitud consiste en cambiar nuestros pensamientos negativos por pensamientos positivos. No tienes que estar agradecido por lo que sucedió en el pasado (eso sería imposible para muchos de nosotros). Aprender a estar agradecido por el ahora es lo importante.

 

¿Por qué hay que desarrollar la gratitud?

 

La ciencia respalda la práctica de la gratitud.

 

En muchos estudios, la gratitud comúnmente está ligada a una mayor felicidad. Healthbeat de Harvard lo resume así: “La gratitud ayuda a las personas a sentir emociones más positivas, disfrutar de las buenas experiencias, mejorar su salud, lidiar con la adversidad y desarrollar relaciones mas sólidas”.

 

Un estudio de la Universidad de Indiana dividió a 300 adultos que estaban pasando por algunos retos emocionales en tres diferentes grupos. Un grupo recibió psicoterapia. A otro le pidieron que escribiera acerca de sus experiencias más estresantes durante la terapia, y al tercero le pidieron que escribiera cartas de agradecimiento a diferentes personas en sus vidas (sin tener que forzosamente mandarlas) además de sus sesiones de terapia.

 

A corto y largo plazo, la salud mental de los participantes que escribieron cartas de agradecimiento mejoró mucho más que la de los qué escribieron acerca de sus adversidades, y los que recibieron psicoterapia.

 

Y el grupo de agradecimiento mostró una actividad cerebral diferente en estudios de resonancia magnética. La corteza prefrontal medial, el área del cerebro asociada con el aprendizaje y el razonamiento, se activaron más en el grupo de la gratitud.

 

Es interesante que esta área del cerebro puede estar subdesarrollada en adultos que han sufrido los efectos del estrés tóxico cómo consecuencia de las ACEs. Esto quiere decir que desarrollar una práctica de gratitud puede ser una herramienta muy poderosa para sanarnos a nosotros mismos.

Al principio puede que no se sienta muy natural, pero en realidad la gratitud es algo que crece con el tiempo; no sólo es oprimir un botón (ni tampoco se logra tan sólo con leer esta publicación ;-)). Mientras más practiques la gratitud, más fácil será… y mayor será el impacto que tendrá en tu vida y en la de los que te rodean.

 

Mientras más practiques la gratitud, más fácil será.

 

Así es como puedes empezar

 

Hay muchas maneras de capturar pensamientos de gratitud. Pero todo empieza con desarrollar el hábito de darte cuenta. El hermano David recomienda tres pasos: 

 

  1. Detente: es muy difícil, si no es que imposible, notar algo cuando vamos por la vida a mil por hora. Empieza por hacer una pausa en tu vida diaria, aunque sea un minuto, para poner atención y reflexionar.

  2. Observa: una vez que hayas hecho una pausa, fíjate en lo que hay a tu alrededor y dentro de ti. Examina tu día, tu medio ambiente y tus pensamientos para buscar “regalos”, esos pequeños pero preciosos momentos de alegría que fácilmente se te pueden escapar.

  3. Actúa: una vez que hayas hecho una pausa y te hayas dado cuenta, es hora de capturar, y hacer algo con la gratitud que brota de ti. Mientras más consistente seas, más fuerte se hará este cambio de perspectiva.

 

Éstas son cinco sugerencias muy útiles para desarrollar la gratitud:

  

  • Escribe una nota de agradecimiento: los resultados más impresionantes de los estudios que mencionamos surgieron de las personas que le escribieron una nota de agradecimiento a alguien que fue amable con ellos. Haz la prueba… obtendrás los beneficios incluso si no envías la carta.

  • Lleva un diario de gratitud: puede ser un diario real en el que escribas todos los días o una alarma que configures en tu teléfono para que te acuerdes de pensar un pensamiento de gratitud justo en ese momento.

  • Da gracias: Ya sea que practiques alguna religión o no, la hora de la comida es la perfecta oportunidad para hacer una pausa y agradecer por las personas y las cosas que te rodean. Si quieres ir más allá, piensa en todas las personas que participaron en llevarte la comida a la mesa … los agricultores, los comerciantes, los que transportan la comida, y dales las gracias.

  • Medita: la meditación consciente ayuda a enfocarte en el momento presente sin juzgar. La meditación normal puede ayudar a profundizar la pausa y enfocarte en los “dones” que tienes en el momento presente.

  • Reza: Para los que rezan, sin importar a quién, darle gracias a un ser superior es lo que puede darle perspectiva a todo lo que hay que agradecer.

 

Al final de cuentas, la gratitud es algo buenísimo, y ahora es el momento perfecto para empezar a desarrollarla.

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